No nos engañemos, probablemente ya haya alguien que lo haya hecho antes que tu, y además, mejor. Cuando eres de una ciudad pequeñita alejada de las grandes urbes y hace tiempo que andas bajo un mismo caparazón, puedes llegar a creer que ya nada pueda sorprenderte demasiado. Si eres afortunado, como ha sido en mi caso, alguien te da la oportunidad de salir de tu huevo, darte un par de bofetadas y ayudarte a ver un poco más allá…
Ya conté en esta, mi memoria auxiliar, lo recomendable que fueron las formaciones para las Certificaciones Oficiales de Nivel 1 y 2 para Educadores de Google, no sólo para descubrir el potencial de sus herramientas, sinó para ver cómo las están usando docentes de todo el mundo.
Este verano conseguí una de las 36 plazas que habían para participar en la Academia de Innovación para Educadores de Google. Según nos contaron, en este momento hay 1.605 personas con el mismo certificado en todo el mundo, unos 40 en el Estado Español. Para nuestra candidatura, nos propusieron plantear un reto educativo y exponerlo en un vídeo.
Durante los tres días en la acadamia, cada participante ha estado desarrollando el proyecto con la colaboración del resto grupo mediante un proceso de Design Thinking acelerado, muy acelarado, liderado por Sabrina Espasandin. Mientras tanto, entre sesión y sesión, participamos en casi una docena de breves charlas o actividades, algunas absolutamente impresionantes de las que tomé algunas notas desorndenadas…
He aquí algunos ingredientes fundamentales para mejorar mi all-i-oli:
- Me llenó de honda satisfacción oir a altos cargos de Google España hablar de la importancia de la CURIOSIDAD y el ERROR en el proceso de aprendizaje en la formación académica. Son elementos habituales que intento fomentar positivamente en mi tarea profesional como docente.
- Voy a repetirlo de nuevo, copiar es un paso necesario antes de innovar.
- Aunque la gente parezca de una manera en las redes sociales, evita jugzar hasta, como mínimo conocerla en persona.
- Aún alucino con algunas de las conversaciones en las que conseguí meter las narices. Recuerdo en especial una conversa volviendo a mi alojamiento desde el centro en un cabify. Cuando mis acompañantes bajaron, establecí una breve charla con el conductor. Descubrí que ni él ni yo habíamos entendido mucho de lo que decían Balbino, Vicenç y Maria Lluïssa.
- Los participantes tuvimos que sufragar los gastos de transporte y alojamiento. Google se encargó del resto. Y fue muy generoso. Jaume Feliu, alguien con el que pude compartir el tiempo necesario para descubrir que es un profesional exigente, directo y elegantemente humilde, me hizo ver que en ningún momento nos incitaron a usar ninguna de sus herramientas.
- Mi mejores directores han sido siempre mujeres. Aunque la mayoría de sesiones formativas en las que participamos estaban dirigidas por mujeres, la presencia femenina entre el alumnado fue escasa.
- Tuve la ocasión de desvirtualizar algunos nombres a los que sigo desde hace mucho tiempo. Me gusta creer que a la gente le gusta que se le acerquen y les digan cuanto han influido en su desarrollo profesional.
- Me encantó ver que algunas de las prácticas para fomentar la cohesión de grupo que uso con mis alumnos también se usaron en la Academia.
- El álbum Oficial de Google Photos contiene muchísimas fotos más.
- Ops, casi me olvido de la prueba del delito…